Una nueva forma de hacer psicología
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Mara Jiménez: “Una persona que es feliz, que está plena, no necesita hacer bullying a otros”

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Empoderada, de alegría contagiosa y sonrisa amplia, la actriz y artista multidisciplinar Mara Jiménez irrumpió hace unos años en las redes sociales para poner sobre la mesa temas como la gordofobia, la autoestima, la salud mental o los trastornos de alimentación. Abrió su perfil, Croquetamente, para compartir su experiencia con un TCA (trastorno de la conducta alimentaria) y sus problemas de autoestima y bullying. Al poco tiempo creó un formato en clave de humor, se viralizó y hoy es referente del movimiento ‘body positive’. “Siento que el humor es una herramienta muy poderosa que nos ayuda muchas veces a comunicar cosas que, de otra forma, no somos capaces de comunicar”, reconoce Jiménez. Formada en Teatro Musical en la Escuela Coco Comin de Barcelona y estudiante de Integración Social, Mara Jiménez está inmersa en dos producciones teatrales: ‘Gordas’ y ‘Like, el musical’ e imparte charlas y talleres de divulgación. En su primer libro, ‘Acepta y vuela. De odiarme a amarme sin medida’, describe su experiencia con un trastorno de conducta alimentaria y su lucha contra la violencia, el ‘bullying’ y la gordofobia. Crítica con las interacciones maliciosas en las redes y consciente del poder y la responsabilidad que tiene como creadora de contenido, Mara Jiménez se empeña en mostrar también las sombras de lo que irradia Instagram o Tiktok.“Me esfuerzo mucho en mostrar las dos caras para que la gente entienda que lo que vemos en un ‘story’, o en un ‘post’ o en una cuenta de Instagram no es la realidad”, sentencia.

 Me gustaría saber qué has hecho para lograr un autoestima alta

Mara Jiménez. Bueno, el camino de la autoestima es un camino largo que a veces nos pensamos que es un botón que tocas: ¡Tirín! Y ya está. No, la autoestima es algo que construimos en el día a día, es algo que tenemos que seguir construyendo, me refiero. No es que un día lleguéis a la cima y ya no pase nada, sino que es algo que construimos en el día a día, que tiene que ver muchísimo con los estímulos que tenemos a nivel externo, con nuestra relación con el entorno, con la sociedad.

Antes hablábamos de la gordofobia. Al final todo eso influye. Y algo muy importante que tenemos que tener en cuenta es que tú te puedes querer muchísimo en la habitación de tu casa, pero luego sales a la calle y te vas a seguir encontrando todo lo que hay: la tiranía de la belleza, una cultura superopresiva con los cuerpos, unos cánones de belleza muchas veces imposibles de alcanzar.

Y todo eso va a impactar en tu autoestima. Lo primero, la ayuda profesional. Muchas veces no vamos a poder salir solas de ahí. Yo llevaba mucho tiempo intentando hacerlo sola hasta que un día dije: “Bueno, ¿y por qué tengo que seguir yo intentando ponerme algo a las espaldas que no puedo cargar?”. Entonces, lo primero, esa ayuda profesional, que lo que te hace es abrirte un poquito de luz, te pone un farito en el camino para saber por dónde tienes que transitar, ¿no? Y después, evidentemente, siempre tiene que haber esa parte de convencerte de que hay otra vida para ti.

Esto es algo muy importante, porque muchas veces creemos que yo estoy resignada a toda la vida quererme así de poquito y así de mal, y yo no voy a poder sentirme mejor conmigo misma, porque este cuerpo, porque estos granos, porque este pelo… Lo que sea que haga que nos queramos menos. Entonces tiene que haber ese punto de inflexión de convencerte a ti misma de que, no, hay otra vida para mí y no me voy a cansar hasta que la encuentre.

Entonces, ese punto de fuerza es el que te hace en los momentos en que vas un poquito flaqueando y en los momentos en que es más complicado por toda esa opresión estética, por toda esa violencia estética que existe, esa gordofobia, esos mensajes que recibo del exterior, esas redes sociales que me muestran un mundo perfecto, esas cosas que impactan de alguna forma y que me hacen pensar: “Jo, ¿por qué yo no soy así o asá, o por qué yo no puedo alcanzar esta cosa o esta otra?”.

“Una persona que es feliz, que está plena, no necesita hacer bullying a otros”

Luis. Hola, Mara, soy Luis. En tu libro ‘Acepta y vuela’, reflexionas sobre la importancia de entender qué es y qué no es el amor. ¿Realmente, para ti, qué es el amor?

Guau, Luis, hoy nos hemos puesto densos con la pregunta. ¿Qué es el amor? La frase titular que voy a decir y que es la más ñoña que probablemente diga en el día de hoy pero la más certera es que realmente el amor es lo que nos mueve. Pero el amor por todo, no solo el amor de una pareja o de una amistad, el amor por las cosas que hacemos, el amor por lo que vemos, el amor por la vida misma, por el hecho de estar vivas.

Eso es lo que nos mantiene, es lo que realmente nos mantiene con esa fuerza para continuar. Si nos referimos al amor de pareja o al amor de amistad, creo que es muy importante que reflexionemos sobre esto y, sobre todo, en esta edad en la que estáis, que parece que ya sabemos todo sobre el amor. Y, aunque el amor es algo muy genuino y muy intuitivo, mucho más de lo que pensamos, nos dejamos llevar muchas veces por esas normas de cómo tiene que ser el amor.

También por lo que vemos, por lo que recibimos. Estamos muy expuestas a mensajes sobre el amor, ¿no? Series, libros, películas, personajes en ficción que nos demuestran cómo es el ideal de pareja, cómo es el ideal de la amistad, que muchas veces reflejan conductas bastante tóxicas también. Entonces, si no tenemos desarrollado ese espíritu crítico del que os hablaba al principio, ¿os acordáis de que os decía: “Desarrollad un espíritu crítico?”.

Lo bueno que nos permite eso es que se aplica a todo en nuestra vida, y también al amor. Seremos capaces de ver una conducta y decir: “Esto no creo que sea amor” o “Esto para mí no es amor”. También eso te permite forjar cuáles son tus valores, ¿no? Yo, en mi caso, por ejemplo, siempre he tenido una muy baja autoestima. Desde que empecé a sufrir ‘bullying’ en el colegio, era algo que me acompañaba. Esa baja autoestima, ese sentir que no era suficiente, esa inseguridad permanente.

Entonces eso, como os decía antes, se refleja en muchísimas cosas. Y ahora, que has preguntado esto, es perfecto para poder contaros cómo afecta una baja autoestima precisamente en el amor. Si yo no me quiero, si yo no me pongo en valor, si yo no valoro quién soy, si no me tengo en buena estima, que precisamente de eso hablamos cuando hablamos de autoestima, es imposible que me deje querer bien por el resto o que ponga límites al resto.

¿Por qué? Porque si yo siento que no valgo para nada, que soy feísima, que nadie me va a querer con este cuerpo, que no merezco la pena, que no tengo nada bueno que aportar, no le voy a exigir o no le voy a pedir nada de lo que realmente merezco al resto. Entonces me voy a conformar con lo que muchas veces llamamos “migajas de amor”, que es cualquier persona que me mire con cierto cariño, cualquier persona que demuestre cualquier tipo de acercamiento hacia mí o atracción hacia mí.

“Ya está, esto es lo que yo tengo que tener, esto es a lo que tengo que aferrarme, y esto es lo máximo a lo que puedo aspirar”. Pensad que enseñamos a amarnos a los demás. Enseñamos a los demás cómo amarnos en base a cómo nos amamos a nosotros mismos. Si yo no me quiero bien, pues muy probablemente no voy a poder identificar que otra persona no me está queriendo bien.

Y esto es tan importante porque una relación de maltrato o una relación tóxica deja heridas que no os puedo contar lo mucho que te acompañan en el tiempo, porque al final cuesta mucho deshacerte de algo que te crea incluso dependencia, ese sentir que este es el amor que yo merezco, no puedo soltarlo porque, si esta persona se va, ¿quién me va a querer?

Esto es lo que yo pensé. Yo tuve una relación con dieciocho años en la que mi pareja al principio era un auténtico príncipe de cualquier película de Navidad de amor. Todo era precioso, todo eran detalles, todo era romántico, todo era ensalzarme. Claro, él me decía cosas que yo en mí misma no podía identificar.

“Qué guapa eres, cuánto me gustas, qué bien haces las cosas, eres maravillosa”. Y yo decía: “Guau, si esta persona se ha fijado en mí, yo pensando que soy todo lo contrario, no puedo soltar esto”. ¿Qué pasa? Que, cuando entras en esa dinámica, es mucho más difícil identificar la violencia. Porque la violencia, la escala de la violencia en una relación, no empieza con una bofetada, no empieza con una violencia física. Empieza con muchísimos otros peldaños.

Esta entrevista fue publicada originalmente: aprendemosjuntos.bbva.com

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REDACCIÓN WEB DEL PSICÓLOGO

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