Una nueva forma de hacer psicología



La Psicología Positiva: ¿Qué es y qué no es?

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La Psicología Positiva es una rama de la psicología que se dedica, en esencia, a comprender científicamente los procesos que se encuentran en la base de las emociones y los pensamientos positivos, los cuales, en última instancia, son los que nos conducen a la felicidad. Por tanto, esta disciplina no se centra en tratar las patologías, como había venido haciendo hasta ahora la Psicología tradicional, sino que centra su atención en mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas en general. La Psicología Positiva intenta comprender las bases de las emociones positivas y para ello utiliza métodos científicos que explican de manera objetiva los procesos que tienen lugar en nuestro cerebro cuando nos sentimos felices y satisfechos. Esto significa que esta disciplina no es un movimiento espiritual ni filosófico sino que sigue un camino científico que la aleja de las corrientes dogmáticas y de los gurús del crecimiento personal que ponen en práctica métodos sin bases comprobadas.

¿A qué tipo de vida aspiras?

Martin Seligman, uno de los precursores de la Psicología Positiva y mayores estudiosos de la felicidad humana, afirma que la felicidad está determinada esencialmente por tres factores: nuestra tendencia al optimismo, las circunstancias de la vida y la voluntad. No obstante, también puntualiza que “la felicidad no es solo un estado sino una decisión personal”.

Obviamente, todos deseamos ser felices, pero muchas veces nos encontramos con que aquello que creemos que nos hará felices en realidad no lo hace. ¿Por qué? Seligman afirma que el problema estriba en la forma en la cual buscamos la felicidad. En este sentido, define tres niveles que son particularmente esclarecedores:

Vida agradable

En este caso las personas buscan la felicidad llenando su vida de placeres. El problema radica en que este nivel ofrece una satisfacción inmediata pero el efecto de esa felicidad dura poco, es muy efímera.

Vida buena

En este nivel las personas se sienten felices porque se encuentran absortas en una actividad que les genera gran satisfacción. Es el clásico ejemplo de los artistas, los científicos o cualquier profesional que ame su trabajo.

Aunque esta manera de encontrar la felicidad promueve sentimientos positivos durante mucho tiempo, si no sabemos adaptarnos a las circunstancias y hallar otra actividad gratificante, podemos afirmar que la vida buena tiene una fecha de caducidad.

Vida con sentido

En este nivel las personas han encontrado algo en lo que creen y a lo cual se dedican, se enrolan en una causa que es más grande que ellos y le confiere sentido a sus vidas. Entonces encuentran la plenitud.

¿Cómo lograr una vida más plena y feliz?

Aunque no hay una fórmula mágica para alcanzar la felicidad, a partir de todos los estudios que se han realizado en el marco de la Psicología Positiva, podemos encontrar algunas pautas que nos ayudarán a emprender la vida desde una perspectiva más optimista y positiva. Te propongo este decálogo:

  • Determina cuáles son las cosas que te hacen verdaderamente feliz. Créeme, la felicidad que te puede reportar tener un coche más grande no es comparable con tener unos amigos en quién confiar.
  • Aprende a vivir el presente, recuerda que es todo lo que tienes porque el futuro es incierto y el pasado ya no existe.
  • Ten en cuenta que la felicidad está hecha de pequeños momentos, no es un objetivo final sino un camino.
  • Identifica tus valores y fortalezas e intenta ponerlos en práctica cada vez que puedas. Ser mejor persona es uno de los objetivos más ambiciosos y satisfactorios que puedes plantearte en tu vida.
  • Sé resiliente, aprovecha las situaciones negativas para aprender y reforzar tus capacidades, o como dice mi madre: “de lo vil saca lo precioso”. Recuerda que muchas de las personas que han pasado por un cáncer consiguen sentirse más fuertes después de la enfermedad y vivir más plenamente su vida.
  • Evita la queja y cultiva la gratitud, no des nada por sentado. Hay una frase que dice “me quejaba de no tener zapatos hasta que conocí a alguien que no tenía pies”. La gratitud te ayuda a enfocarte en lo positivo y se ha comprobado que simplemente practicándola conscientemente una vez a la semana aumentamos nuestro nivel de felicidad.
  • Practica la aceptación. Aceptar las cosas tal cual son, a nosotros como somos y a los demás como son es una de las cosas que puede ofrecerte más paz en esta vida.
  • Aprende a perdonar, libérate del rencor, sólo te hace daño a ti, no te engañes.
  • Cuídate, haz deporte, come sano, practica la meditación. Todo esto no sólo hará que estés más sano, sino que también te hará más feliz, ya sé que lo sabes, también sé que cuesta esfuerzo, pero nadie dijo que ser más feliz fuera fácil.
  • Cuida tus relaciones, y pasa más tiempo con las personas a las que quieres. Sé que puede sonar tétrico, pero cuando estés en el lecho de muerte no vas a lamentarte por no haber trabajado más o no haber conseguido más dinero o más poder, sino por no haber pasado más tiempo con tu familia, haber perdido un amigo por falta de contacto o no haber disfrutado más, es decir, por no haber vivido la vida.

REDACCIÓN WEB DEL PSICÓLOGO

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