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Trastorno del Pensamiento Síntomas y Características

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Los trastornos del pensamiento son alteraciones mentales graves que pueden desembocar en patologías que suponen la enajenación con respecto a la realidad y los propios procesos mentales. Los trastornos del pensamiento son aquellos que suponen una merma en el juicio, así como una alteración en la forma de pensar, en la lógica del propio pensamiento o en el contenido del mismo. No es de extrañar que los trastornos del pensamiento desemboquen en patologías graves como la psicosis y la esquizofrenia. También, pueden ser secundarios a estos trastornos graves. El pensamiento es el proceso cognitivo que nos permite elaborar y desarrollar ideas, en el que se aplican una serie de capacidades, como la evaluación, creación, planeación, imaginación, etc. Este sistema sufre de constantes alteraciones debido al conjunto de percepciones y representaciones que son entrelazadas mentalmente, ya que la atención no suele permanecer fijamente dirigida a un objeto, sujeto o idea específica.

Los pensamientos hacen que los seres humanos sean capaces de crear sus propias creencias, símbolos, juicios de valor, etc. que nos permiten tomar decisiones. En muchas ocasiones, el pensamiento, el lenguaje y el habla tienden a ser considerados como lo mismo, pero en realidad se complementan. De hecho, uno es el medio de análisis y expresión del otro.

De esta manera, podemos diferenciar 3 formas de pensamiento

Pensamiento primario inconsciente o fantástico

No es sistemático, no le da importancia al tiempo, es ilógico y nos permite salir de la realidad.

La imaginación

Permite predecir ciertas situaciones o efectuar planes a futuro; tal vez, crear una obra artística o plantear una solución de forma original.

Pensamiento secundario abstracto o racional

Es ordenado y lógico-realista. Busca evaluar las opciones presentes y siempre se encuentra dirigido hacia una meta en específico.

Trastornos del pensamiento formal

Cuando hablamos de los trastornos del pensamiento, en general, solemos referirnos a los que tienen alterada la forma de estos. Una de las patologías más frecuentes en las que podemos observar claros indicios de problemas en la forma del es la esquizofrenia. También se pueden referir a los TPF como pensamiento desorganizado o habla desorganizada, pues es uno de los síntomas clásicos de estas alteraciones.

Los trastornos del pensamiento formal son una muestra de psicosis y como tal ha de ser tenido muy en cuenta como un indicador de patología grave en el individuo. Para poder evaluar el alcance de esta enfermedad, Nancy Andreasen desarrolló dos escalas, la SAPS, para analizar los síntomas positivos, y la SANS, para valorar los negativos. Volveremos posteriormente a estas escalas para verlas en profundidad.

Trastornos del pensamiento de contenido

Ya adelantábamos que los trastornos del pensamiento también pueden referirse al contenido de los mismos. Esta también sería una característica de la esquizofrenia, pues tiene que ver con los delirios. También se observa en patologías como el Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Pero no necesariamente el TPC ha de traducirse en delirios. También se puede observar como un nivel de preocupación u obsesión patológicos.

Otro síntoma de estos trastornos del pensamiento es el del pensamiento mágico, que consiste en establecer relaciones arbitrarias e ilógicas sobre los propios pensamientos de uno mismo y las repercusiones en el mundo. Sin llegar a ese extremo, también se pueden sobrevalorar las ideas, exagerando nuestro propios procesos mentales y haciendo por lo tanto que pierdan realismo.

Igualmente, pueden verse señales muy significativas para uno mismo en eventos totalmente aleatorios, lo que se conoce como ideas de referencia. Pueden surgir también fobias hacia determinados estímulos e incluso ideaciones autolesivas. Como podemos ver, la sintomatología de los trastornos del pensamiento de contenido es muy amplia.(psicologiaymente.com)

Trastornos en la lógica del pensamiento

Básicamente, se dividirían en dos:

  • El pensamiento ilógico: se manifiesta en individuos normales y se basa en la ignorancia, emociones, etc.
  • El pensamiento alógico: es una forma extraña de relacionar ideas, con independencia estado emocional o la ignorancia del sujeto.

Estos trastornos, a su vez, se subdividen en

Lavado de Cerebro

Se produce cuando un líder o una ideología utiliza la persuasión para poder llevar a cabo fines religiosos, ideológicos, económicos o políticos. Algunos líderes tienen la capacidad de controlar el medio, manipular y subordinar a los demás.

Sobrevaloración de ideas

Las ideas sobrevaloradas dan importancia a factores externos, los cuales dominan la personalidad del individuo y no se sujetan a ninguna crítica o duda. Debido a estas ideas, el individuo se limita en sus actividades y su desarrollo. El sujeto no considera que le dé más importancia de lo habitual a esas ideas, provocando malestar en el observador.

Obsesiones

El sujeto presenta ideas, pensamientos e impulsos involuntarios. En este caso, el individuo sabe que no tienen ninguna coherencia, son inadecuados y egodistónicos, llevándolo a un extremo cansancio mental. Estos síntomas se caracterizan en pacientes que presenten un trastorno obsesivo-compulsivo. Características:

  • Los pensamientos son persistentes.
  • Hay la presencia de ansiedad: el sujeto quiere dejar de tenerlos, pero no puede.
  • Tiene conocimiento de lo absurdo de son sus pensamientos e ideas.

Ideas obsesivas

El sujeto sabe que esas ideas y pensamientos son productos de su mente. Dichos pensamientos pueden ser lógicos y tener coherencia, pero causan estrés, angustia e irritabilidad del individuo. Todo por pensar en cosas con las que no está de acuerdo o que no quiere pensar, directamente.

Algunas de sus características son

No son ideas útiles

Son estrategias desadaptativas que pueden afectar la calidad de vida del sujeto. Dichas estrategias pueden ser muy contradictorias, por ejemplo: puede lavarse las manos varias veces y no bañarse nunca.

Tienen consecuencias negativas

El sujeto, cuando no lleva a cabo dichos pensamientos, tiene la sensación de que puede ocurrir algo malo. Puede presentar pensamientos obscenos o pesimistas, como la muerte de un familiar o preguntarse por qué existe. Estas ideas le crean un alto nivel de ansiedad.

Son intrusivas

El individuo percibe un pensamiento intruso (egodistónico) que le molesta, ya que este se introducirá dentro de su conciencia y lo obligará a realizar acciones que no desea hacer. Este tipo de pensamientos aparecen para generar un apego extremo hacia creencias e ideas que impone la mente del sujeto, provocando actitudes específicas.

Le indican que podría enfermarse, contaminarse o morir: el individuo tiene la idea de que puede ser contagiado, enfermarse o hasta tener mala suerte. Por ello, evita manipular elementos u objetos con la supuesta presencia de microbios o bacterias para no ver comprometida su salud.

Le impulsan a comprobar las cosas

La persona se percata constantemente si llevó acabo ciertas acciones, ya que cree que se olvidó de hacerlas. Puede llegar a sentirse extremamente preocupado. Por ejemplo, cree que dejó abierto el gas, no puso el freno de mano al coche, etc.

Ordenar objetos

El sujeto busca ubicar los objetos en una disposición específica, que considera la correcta, para evitar una consecuencia desagradable. Por ejemplo: ordenar libros por fecha de impresión, por colores, en orden alfabético, etc.

Acumular cosas

Acumular cosas sin sentido, con temor a desprenderse de ellas, es conocido como el síndrome de Diógenes. Primeramente, podría confundirse con una persona que colecciona objetos, pero, más adelante, se ve que hay una incapacidad de desechar los objetos por pensar que podría necesitarlos. Puede incurrir en un notable grado de insalubridad al acumular basura u objetos contaminantes en casa.

Tener miedo a perder el control: son pensamientos intrusos que se presentan como obsesiones religiosas, sexuales o instintos agresivos. Pueden llevar a una persona a considerarse como un ser malo o desagradable. Por ejemplo, un padre puede tener la idea obsesiva de que puede matar a su hijo pequeño y considerarse a sí mismo como una persona malvada o potencialmente peligrosa por tener este pensamiento.

Fatalidad

El paciente tiene la sensación de que tiene mala suerte o cree en ciertas supersticiones que lo conllevan a sentirse ansioso o preocupado por su destino, recurriendo a los rituales más absurdos para librarse del posible infortunio.(muysalud.com)

Fuentes

REDACCIÓN WEB DEL PSICÓLOGO

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